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Profesiones con riesgos para el oído

A menudo, las personas que trabajan en un ambiente ruidoso no son conscientes de ello, incluso dicen que se han acostumbrado. En cierto modo, tienen razón. Cuando nos exponemos frecuentemente a ruidos de fuerte intensidad, el oído se "adormece" y parece regularse de acuerdo al entorno acústico. Con el tiempo, quizá dejemos de notar ese ruido molesto, pero también dejaremos de oír muchas más cosas, ya que es probable que se haya producido una hipoacusia permanente, con todas sus consecuencias. 

El ruido de impacto es muy perjudicial
para el oído
Como normal general, debemos proteger nuestro oído siempre que estemos expuestos a entornos ruidosos donde se produzca ruido continuo o de impacto.
  • El ruido continuo es el que generan motores, generadores, telares, etc.
  • El ruido de impacto es el que emite una sierra eléctrica, un compresor o un taladro percutor.
El ruido de impacto es especialmente nocivo: a menudo supera los 110 dB, excediendo la capacidad de resistencia del oído humano. Pero el ruido continuo, cuando supera los 80 dB durante periodos prolongados, también puede ocasionar deterioro auditivo. En ambos casos podemos evitar los riesgos utilizando protectores auditivos.  


Los dentistas pueden estar
expuestos a un nivel de ruido excesivo
 ¿Cuáles son las profesiones que presentan riesgos para la salud auditiva? La industria pesada, el sector de la construcción, los talleres mecánicos, los carpinteros, son algunos de los sectores expuestos a ruidos de impacto. Otros sectores, como el textil, las artes gráficas, la aviación o la industria alimentaria, pueden estar expuestos a ruido continuo. Incluso algunas profesiones que a priori no parecen ruidosas, en realidad pueden ser dañinas para el oído. Tal es el caso de los dentistas, que cuando utilizan la perforadora están soportando un ruido superior a los 100 dB. Transportistas y conductores de ambulancia están expuestos a un nivel de ruido considerable durante largos periodos de tiempo. Y un estudio reciente concluye que los árbitros se exponen también a mayor riesgo de deterioro auditivo.

En todos estos casos es conveniente utilizar protección auditiva adecuada, en los Centros Oi2 podemos informarte sin compromiso.

"La ceguera me separa de las cosas, la sordera me separa de las personas". Helen Keller.

Cuando imaginamos en las implicaciones que conlleva una discapacidad,  solemos pensar en las limitaciones que ésta ocasiona. Sin embargo, una persona con discapacidad también puede desarrollar habilidades extraordinarias.

Uno de los mayores ejemplos de superación personal, lo protagonizó una mujer llamada Helen Keller. Nacida en 1880 en un pequeño pueblo de Alabama, con apenas dos años padeció una enfermedad que estuvo a punto de costarle la vida y la dejó ciega y sorda. Sus padres tuvieron el gran acierto de contratar a Anne Sullivan, una maestra  que tuvo un papel crucial en el desarrollo de Helen, y que le enseñó a leer, escribir y hablar.

Con los años, Helen Keller conseguiría graduarse en la Universidad y comenzó a interesarse por las desigualdades entre las personas.  Dotada de una inteligencia excepcional, de una extraordinaria fuerza de voluntad y de gran carisma y empatía,  Helen Keller se conviertió en una importante activista política en defensa de los derechos de los trabajadores. Escribió diversas obras de carácter autobiográfico, ejemplo de tenacidad y resistencia ante las dificultades de la vida.

Helen Keller nos dejó frases memorables, reproducimos a continuación algunas de las más hermosas:
"Lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos.
" La cequera me separa de las cosas,  la sordera me separa de las personas"

Cómo evitar averías en los audífonos


Los servicios post-venta de los fabricantes de audífonos aportan un dato significativo: una de cada cuatro reparaciones están relacionada con el exceso de humedad o con el exceso de cerumen. La humedad ambiental y el sudor pueden deteriorar el circuito del audífono. El exceso de cerumen, a su vez, obstruye los componentes y puede ocasionar realimentación, ya que  el cerumen acumulado impide que el audífono o molde selle correctamente el canal auditivo.

Ambos problemas pueden evitarse con un correcto mantenimiento de los audífonos y unos hábitos regulares de limpieza.

Consejos para evitar averías causadas por el cerumen:
Limpia regularmente los audífonos con los productos apropiados y sigue el programa de mantenimiento recomendado por su audioprotesista. No utilices objetos punzantes, pueden deteriorar el audifono o el filtro. Cambia regularmente los filtros si utiliza un modelo intracanal. Limpia y aseptiza los moldes regularmente con tabletas limpiadoras. Para uso esporádico puedes utilizar toallitas de formulación específica, muy prácticas en viajes y desplazamientos.

Consejos para evitar averías causadas por la humedad:
Deshumidifica tus audífonos diariamente. La opción más asequible es utilizar un kit de deshumificación: los audífonos se colocan en un recipiente con una cápsula que contiene cristales desecantes. Normalmente se dejan toda la noche, o hasta que la cápsula cambia de color, lo que significa que ya ha asorbido la humedad. 

La segunda opción, más efectiva - y muy aconsejable para personas con sudoración o que viven en lugares muy húmedos-  es utilizar es un  deshumificador eléctrico. El  Zephyr,  por su relación calidad-precio, es una magnífica elección.  Una vez encendido, funciona por ciclos de ocho horas, manteniendo una temperatura constante de 40º . Su sistema de ventilación forzada y una pastilla deshumificadora potencian la absorción y permiten la eliminación de malos olores.  Se ha comprobado que el uso regular del Zephyr contribuye a un rendimiento óptimo de los audífonos durante mayor tiempo.

Además de seguir unos hábitos constantes de mantenimiento, es aconsejable que pidas a tu audioprotesista una revisión electroacústica de tus audífonos una vez al año, también puedes pedirla en los Centros Oi2.

Uno de cada cuatro españoles nunca chequea su salud

Las largas jornadas laborales, sumadas al estrés y ansiedad que se padece en el trabajo, las posturas forzadas, o la exposición a ruidos de fuerte intensidad conllevan problemas de salud más comunes de lo que a priori pudiera pensarse. Sin embargo, no todas las empresas ofrecen a sus empleados la posibilidad de realizar una revisión médica cada año. Oi2 ha efectuado un estudio para conocer los hábitos preventivos de los ciudadanos y  las medidas que suelen tomar las empresas en este sentido.

Así, los resultados del estudio señalan que el 25% de la población activa nunca se somete a revisiones médicas periódicas, mientras que un 24%  lo hace sólo con los especialistas que considera más importantes como el oftalmólogo, ginecólogo o dentista.  Además, cabe señalar que el 8% no tienen la oportunidad de realizarse chequeos médicos periódicos en su puesto de trabajo.

En cuanto a los problemas sufridos por los trabajadores, el dolor de espalda (39%), el estrés y la ansiedad (20%) y los dolores de cabeza (18%) son los que lideran el ranking. Con un porcentaje menor, los encuestados declaran tener problemas de visión y audición (9%) e incluso vértigos y mareos (5%). Sólo el 10% restante afirma no padecer ningún problema de salud por razones laborales.

Para tratar dichas molestias, es aconsejable acudir a un especialista y adoptar las medidas necesarias para subsanarlas, así como buscar soluciones preventivas para evitarlas. Además, en cuanto al sentido auditivo se refiere, Oi2 recomienda realizarse una revisión auditiva al menos una vez al año y utilizar protectores auditivos en el caso de exponerse a fuentes de ruido de elevada intensidad. 

Los motoristas y el riesgo de deterioro auditivo

Es bien sabido que los profesionales del automovilismo y del motocilismo están expuestos a un entorno excesivamente ruidoso. Lo que no saben la mayoría de personas que utilizan la moto como medio de transporte, es que ellos también están expuestos a un nivel sonoro que puede ser perjudicial.  De hecho, el ruido que se percibe dentro del casco, circulando a una velocidad de 100 km/hora,  oscila alrededor de los 95 dB. En algunas mediciones se han detectado niveles de ruido superiores a 114 dB. Por tanto, si nos desplazamos en moto al trabajo y la duración del trayecto es de 30 minutos, a lo largo del año nos habremos expuesto a un exceso de ruido durante un tiempo considerable.
¿Cuándo existe riesgo de deterioro auditivo por ruido? Cualquier exposición a ruido que supere los 120 dB puede ser dolorosa y dañar el oído de forma grave e irreversible. Pero entre 80 y 120 dB, el ruido perjudica el oído “sin dolor”.  Es decir, que aunque no lo notemos, el daño existe aunque no se aprecie de forma inmediata.  
Sin embargo, evitar este riesgo es muy fácil y sencillo Basta con utilizar regularmente los protectores auditivos adecuados. Del mismo modo que las personas que trabajan en industrias ruidosas  utilizan protectores auditivos, las personas que se desplazan en moto deberían proteger su salud auditiva.
Protector auditivo para motoristas
Una buena opción para motoristas son los moldes Biopact Flexcomfort, que atenúan los niveles perjudiciales de ruido. Están fabricados en un material muy agradable, hipoalergénico e irrompible,  e incorporan un pequeño anillo de goma que facilita su inserción y extracción. Como se fabrican a medida del canal auditivo, son mucho más cómodos que los protectores standard.
Para profesionales del automovilismo y de la competición, existen protectores específicos con auriculares incorporados, lo que les permite mantener la comunicación con los miembros de su equipo.
Cualquier riesgo riesgo auditivo aparentemente bajo puede provocar daños irreparables. La audición es un valioso tesoro, que no se aprecia en su justa medida hasta que se pierde. Evítalo es muy sencillo, ¡no te arriesgues!

Hiperacusia: la intolerancia ante ruidos cotidianos

¿Te imaginas que sintieras dolor en tu oído al oír crujir las hojas de los árboles? ¿que no pudieras soportar el zumbido del motor de la nevera? ¿o el ruido del motor de tu coche? Eso es lo que les ocurre a las personas que padecen hiperacusia, un trastorno que se traduce en menor tolerancia a determinados sonidos ambientales.

Se trata de un problema poco habitual y sobre el que hay escaso conocimiento. Sin embargo, puede implicar un grave deterioro en la calidad de vida de los afectados. Las personas con hiperacusia pueden sentir molestias, dolor o incluso pánico ante determinados ruidos. También puede provocarles irritación, aislamiento o depresión.

La hiperacusia está relacionada con el rango dinámico del oído, que es lo que condiciona nuestra reacción ante cambios rápidos de sonoridad.  Asimismo, suele ir acompañada de tinnitus o zumbidos en el oído.  En un estudio de la unidad de Otorrinolaringología del del Hospital de Alarcón en Madrid,  se detectó que el 63% de personas con tinnitus padecían también hiperacusia.

No existe tratamiento médico o quirúrgico para combatir la hiperacusia. Afortunadamente, sí existen terapias auditivas  en las que, con ayuda de un generador de ruido, se  "entrena" el centro para que aprenda a adaptarse a los ruidos normales.

Cómo alargar la vida útil de tus audífonos

La humedad, el sudor y el cerumen  son los principales enemigos de un audífono. La mayoría de averías se deben a una de estas tres causas. La humedad y el sudor pueden hacer que el circuito de los audífonos se estropee. El cerumen, a su vez, puede obstruir tubos y auriculares. Con un mantenimiento regular y unos sencillos consejos,  garantizarás un mejor funcionamiento de tus audífonos y aumentarás considerablemente su vida útil.
  • Cuando te quites los audífonos, retira la pila y deja el compartimento abierto
  • Utiliza diariamente un deshumificador,  en tu centro auditivo le informarán ya que los hay en diversas calidades y precios.
  • Limpia la superficie externa de sus audífonos con productos adecuados: tu audioprotesista puede facilitártelos e informarte de cómo hacerlo correctamente. Nunca utilices alcohol o disolvente.
  • Mantén tus audífonos a salvo de perfumes y de cualquier producto cosmético en spray, ya que ello podría obstruir los componentes.
  • Quítate los audífonos cuando vayas a ducharte o a nadar y en todos aquellos lugares donde haya mucha condensación. También debes quitártelos si vas a utilizar un secador de pelo.
  • Nunca dejes tus audífonos cerca de un animal de compañía. Te sorprendería saber cuántos audífonos acaban mordisqueados por un perro.
Acude a las revisiones que programe tu audioprotesista. En tu centro auditivo podrán hacerte una revisión electroacústica de los audífonos, una comprobación del consumo de las pilas y una limpieza con ultrasonidos para eliminar excesos de cerumen y sudoración adheridos a la superficie de los audífonos.