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miércoles

Tres consejos antes de comprar un audífono

Acude al centro auditivo
con un familiar o persona de confianza
Escoger un audífono es una decisión importante: el éxito en la adaptación requiere estar en manos de buenos profesionales. El audioprotesista -profesional que adapta audífonos- además de estar técnicamente cualificado y "al día" acerca de los continuos avances tecnológicos,  debe esforzarse en averiguar nuestras necesidades para así poder recomendarnos la solución más adecuada. Posteriormente, deberá acompañarnos en todo el proceso de adaptación, especialmente en el periodo inicial de aprendizaje.


Si tú o alguien de tu entorno necesita unos audífonos, estos tres consejos pueden ayudarte:
  1. Acude al centro auditivo con un familiar o persona de confianza: te ayudará a plantear tus dudas e inquietudes al audioprotesista.
  2. Si el audioprotesista utiliza un vocabulario excesivamente técnico, no dudes en hacérselo saber. Si lo hace al referirse a la tecnología de los audífonos, pídele que te explique claramente los beneficios que esa tecnología puede aportarte a ti.
  3. Pide que te especifique lo que incluye el precio total de la adaptación. Algunos centros auditivos, además de las revisiones de seguimiento,  incluyen pilas gratuitas, coberturas adicionales en caso de rotura o robo,  extensiones de garantía, y puesta a punto gratuita de los audífonos.
Y por supuesto, si tienes pérdida auditiva en ambos oídos -lo que ocurre en la mayor parte de casos- no dudes en escoger una adaptación binaural.  Los beneficios de la estereofonía son rotundos y en estos casos, utilizar un único sólo audífono equivaldría a utilizar monóculo en vez de ponerse unas gafas.

Qué es un Audioprotesista

Aunque muchas personas desconocen su función, el audioprotesista es el único profesional cualificado para seleccionar y adaptar audífonos. También está cualificado para realizar las pruebas audiométricas que permiten detectar el tipo y grado de pérdida auditiva. El equivalente al audioprotesista, en el sector de la salud visual, sería el óptico.

¿Qué hace un audioprotesista?
El audioprotesista efectúa un estudio auditivo completo de cada paciente. Para ello, tendrá en cuenta tanto los aspectos auditivos y fisiológicos, como los personales, valorando las necesidades de comunicación de cada paciente, su situación laboral, su grado de destreza manual y sus expectativas auditivas.

El papel del audioprotesista es clave en la adaptación auditiva
Partiendo de la valoración completa, el audioprotesista podrá seleccionar los audífonos más adecuados, que adaptará ajustándolos a las necesidades del paciente. Hoy en día, la mayoría de audífonos se programan con un software específico -cada día más completo y sofisticado- que permite un ajuste individual. Estas aplicaciones informáticas requieren un reciclaje continuo por parte del audioprotesista, que así puede ofrecer las últimas innovaciones tecnológicas y obtener de ellas el máximo rendimiento.

Pero la labor del audioprotesista no termina una vez realizada la adaptación de los audífonos. Su labor es vital en la fase de habituación y seguimiento, que requieren aprendizaje y constancia por parte del usuario. Tanto es así, que sin los consejos y la guía del audioprotesista, muchos audífonos acabarían en la "mesilla de noche" de su propietario.

Concluida la fase de adaptación, y a través de las revisiones periódicas, el audioprotesista ayuda al usuario a mantener sus audífonos en óptimas condiciones, para garantizar su máximo rendimiento durante el mayor tiempo posible.

En definitiva, el papel del audioprotesista es crucial, no sólo por su aportación en la parte técnica. Nadie como un audioprotesista comprenderá a la persona con pérdida auditiva, ni será capaz de identificar y resolver sus dudas y necesidades.

Acostumbrarse a llevar audífonos


La mayoría de personas que usan audífonos por primera vez se sorprenden de la cantidad de sonidos que habían dejado de percibir con el paso de los años. Algunos son agradables, como el sonido del mar o el canto de los pájaros. Otros pueden resultar particularmente molestos en la fase inicial: los ruidos ambientales, que antes de usar audífonos no percibíamos, ahora nos parecerán desagradables. Nuestra propia voz nos resultará extraña.

Aunque el oído es el órgano que transmite los impulsos sonoros, es el cerebro quien los decodifica y por tanto, quien hace posible que tengamos  la sensación de oír. Por tanto, si hemos estado mucho tiempo sumidos en el “mundo del silencio”, nuestro cerebro habrá perdido el hábito de oír correctamente, y necesitará un entrenamiento para ser capaz de diferenciar los sonidos útiles del ruido.
El consejo del audioprotesista es de vital importancia en la fase de adaptación

En definitiva, adaptarse a los audífonos no es ni mucho menos tan sencillo como adaptarse a unas gafas. Para obtener resultados óptimos se requiere un programa de adaptación, que diseñará y supervisará el AudioprotesistaEn esta etapa puede ser de gran ayuda el Data Logging que incorporan actualmente muchos audífonos, lo que proporcionará al Audioprotesista datos objetivos para afinar el ajuste. 

Durante la primera semana, podríamos empezar usando los audífonos durante 2 ó 3 horas al día, para ir aumentando progresivamente el tiempo de uso e ir afrontando situaciones de escucha cada vez más difíciles.  Debemos hacer un especial esfuerzo para acostumbrarnos a conversar con ruido de fondo, así como identificar cada sonido de la vida cotidiana. 

Transcurrido el periodo de adaptación – que suele tener alrededor de un mes de duración- estaremos en condiciones de obtener un óptimo aprovechamiento de los audífonos. De no ser así, debemos acudir al audioprotesista para revisar el ajuste de los audífonos y plantearle cualquier duda o consulta.