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miércoles

Cómo limpiar correctamente tus oídos

El cerumen, que a menudo se asocia a falta de higiene,  en realidad forma parte del propio sistema de limpieza del oído y cumple una función protectora. La cera generada por el oído evita que el polvo, la suciedad o partículas extrañas penetren en su interior.  Normalmente, el oído elimina por sí mismo el cerumen con la ayuda del movimiento de la mandíbula, desplazándolo hacia el exterior. Así, una vez llega a la abertura del oído, se seca y desprende, sin que nos demos cuenta.

¿Cómo debemos limpiar correctamente nuestros oídos? 
Nunca utilices bastoncillos
para limpiar tus oídos
Para mantener una buena higiene únicamente debes retirar la cera que está a la vista, no la que está en el conducto auditivo.  Para ello basta con seguir con seguir dos sencillos consejos: 

  1. Limpia la zona externa del oído después de la ducha, con una toallita o paño secos.
  2. Nunca utilices bastoncillos ni objetos punzantes para eliminar el cerumen. Conseguirás justamente lo contrario: lo empujarás hacia el interior, con riesgo de irritación del oído o incluso de perforación del tímpano.
Algunas personas generan un volumen excesivo de cerumen en el oído, lo que puede provocar que se formen tapones de cera. Estos tapones se producen con más frecuencia en verano, ya que el agua y la humedad favorecen la hinchazón del cerumen. Los síntomas que pueden indicar la existencia de un tapón de cerumen son: sensación de taponamiento, pérdida auditiva y,  en ocasiones,  ruidos en el oído (acúfenos), que afortunadamente se solucionan de forma inmediata una vez extraído el tapón, para lo cual debes ponerte en manos de un especialista médico. 


¿Qué tipo de protector auditivo necesito?

La audición es un tesoro valioso, que debemos cuidar. Todos estamos expuestos a la pérdida auditiva natural, llamada presbiacusia, que se va manifestando conforme nos hacemos mayores. Pero hay profesiones y aficiones que, con independencia de nuestra edad, nos exponen a un mayor riesgo de deterioro auditivo. Incluso los músicos, que precisan más que nadie una audición óptima, se arriesgan a perderla por no tomar precauciones.

En definitiva, la exposición continua a ruido excesivo puede ocasionar sordera irreversibletinnitus, o síntomas como irritabilidad o stress.  Pero a pesar de los riesgos  evidentes, hay muy poca cultura de prevención auditiva, y escasa predisposición a la utilización de protectores auditivos

Utilizar protectores es una decisión excelente para conservar la salud auditivaPero ¿cuál es el protector adecuado? ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de cada tipo? Lo veremos a continuación:

Cascos
Ventajas
- Fáciles de adquirir en el sector industrial.
- Precio asequible.
Buena atenuación en frecuencias medias y altas (>1000 Hz) 

Desventajas
- Insuficiente atenuación de las frecuencias graves (<1000 Hz).
- Son incómodos en ambientes calurosos.
- Requieren la sustitución periódica de las almohadillas.
-- Pueden generar molestias por presión excesiva, lo que los hace inadecuados en trabajos de larga duración.
- Pueden ser menos eficaces en personas que utilizan gafas.


Protectores de espuma
Ventajas
- Fáciles de adquirir: disponibles en múltiples establecimientos.
- Buena atenuación en frecuencias medias y altas (>1000 Hz).

Desventajas
- Atenuación insuficiente en frecuencias graves (1000 Hz).
- Aunque el precio unitario es muy reducido, son caros para uso cotidiano ya que deben renovarse diariamente.
- No puede asegurarse una correcta adaptación al pabellón auditivo.
- Generan una presión excesiva en el canal auditivo.

Protectores a medida
Ventajas
-  Garantizan una adaptación perfecta y el máximo confort.
 Permiten comunicación verbal ya que, aunque se atenúa el ruido de fondo, la conversación sigue siendo audible.
La atenuación se ajusta al entorno sonoro. Existen modelos con filtros de atenuación plana para músicos, técnicos de sonido y pilotos.
- Aunque requieren un desembolso inicial superior, tienen entre 3 y 5 años de duración, por lo que finalmente resultan muy asequibles.


Desventajas
- Sólo están disponibles en centros auditivos, ya que precisan la toma de impresiones por parte de un audioprotesista.
-  Al fabricarse a medida para cada usuario, su compra está sujeta al plazo de fabricación.

Una pérdida auditiva por exposición a ruido es irreversible, por ello merece la pena invertir en protección auditiva de calidad.  Los protectores a medida ofrecen la mejor protección con la mejor relación calidad/precio. Puedes informarte sin compromiso en Centros Auditivos Oi2.


Tres consejos para cuidar tu oído en invierno


Ya se acercan los meses más fríos del invierno. Conforme van cayendo las temperaturas, tendemos a pasar más tiempo en casa y en espacios cerrados. Los amantes de los deportes invernales, entre tanto, aprovechan esta época para disfrutar de la nieve y de la naturaleza. En ambos casos, los cambios bruscos de temperatura pueden ser perjudiciales para el oído, toda vez que somos más propensos a sufrir catarros o infecciones.

1) Si vas a pasar un día en la nieve o al aire libre, es aconsejable utilizar unas orejeras o un gorro de lana que cubra los oídos. Tener los oídos cubiertos produce una sensación reconfortante, toda vez que nos protegemos ante eventuales molestias posteriores en el oído.

2) Cuida la higiene de tu oído,  teniendo presente que el cerumen cumple una función protectora natural, evitando que penetre el polvo o cuerpos extraños. Por consiguiente, basta con  limpiar la parte externa del oído con una toallita o paño secos. Nunca utilices bastoncillos u objetos punzantes para limpiar el oído: lo que harás es empujar cerumen hacia el interior del oído. Y además, te arriesgas a lastimarlo.

3) Si tienes dolor de oído, puedes probar un remedio casero:   aplicar compresas tibias en la parte exterior del oído. Si el dolor persiste, acude a un especialista médico. Igualmente debes acudir al médico si notas una presión en el oído durante varios días, aunque no vaya acompañada de otras molestias.


Uno de cada cuatro españoles nunca chequea su salud

Las largas jornadas laborales, sumadas al estrés y ansiedad que se padece en el trabajo, las posturas forzadas, o la exposición a ruidos de fuerte intensidad conllevan problemas de salud más comunes de lo que a priori pudiera pensarse. Sin embargo, no todas las empresas ofrecen a sus empleados la posibilidad de realizar una revisión médica cada año. Oi2 ha efectuado un estudio para conocer los hábitos preventivos de los ciudadanos y  las medidas que suelen tomar las empresas en este sentido.

Así, los resultados del estudio señalan que el 25% de la población activa nunca se somete a revisiones médicas periódicas, mientras que un 24%  lo hace sólo con los especialistas que considera más importantes como el oftalmólogo, ginecólogo o dentista.  Además, cabe señalar que el 8% no tienen la oportunidad de realizarse chequeos médicos periódicos en su puesto de trabajo.

En cuanto a los problemas sufridos por los trabajadores, el dolor de espalda (39%), el estrés y la ansiedad (20%) y los dolores de cabeza (18%) son los que lideran el ranking. Con un porcentaje menor, los encuestados declaran tener problemas de visión y audición (9%) e incluso vértigos y mareos (5%). Sólo el 10% restante afirma no padecer ningún problema de salud por razones laborales.

Para tratar dichas molestias, es aconsejable acudir a un especialista y adoptar las medidas necesarias para subsanarlas, así como buscar soluciones preventivas para evitarlas. Además, en cuanto al sentido auditivo se refiere, Oi2 recomienda realizarse una revisión auditiva al menos una vez al año y utilizar protectores auditivos en el caso de exponerse a fuentes de ruido de elevada intensidad. 

Asumir la pérdida auditiva


Según un estudio publicado recientemente,  más de la mitad de trabajadores de una fábrica, que creían oír correctamente, descubrieron que tenían pérdida de audición.
Durante la investigación, realizada por la Universidad de Michigan con 2.691 empleados del sector de la automoción,  el 76% de los encuestados manifestaron tener una audición buena o excelente. Sin embargo, tras realizar un test auditivo, se confirmó que el 42% tenía pérdida auditiva. Los detalles del estudio –en inglés- están publicados en este enlace: http://ns.umich.edu/new/releases/20625-my-hearing-is-fine-thank-you-but-could-you-please-speak-up
Muchas personas que acuden por primera vez a un centro auditivo lo hacen acompañadas por un familiar o persona de confianza. Es habitual que las personas del entorno sean los primeros en detectar un problema que, a menudo, la persona afectada se resiste a admitir. De hecho, la primera reacción ante el descubrimiento de la pérdida auditiva suele ser el rechazo. No es agradable tener que aceptar que hemos “perdido facultades”, que ya no podemos disfrutar de una buena conversación, del cine, de un concierto o de una fiesta.
Normalmente, ese rechazo va acompañado de otras sensaciones asociadas: soledad, inseguridad, vergüenza, frustración… La persona con pérdida auditiva empieza a rehuir situaciones de escucha difíciles. Las personas allegadas, a su vez, pueden mostrarse irritadas, cansadas de repetir una y otra vez las palabras. En definitiva, se produce un círculo vicioso que puede deteriorar la calidad de vida de la persona afectada, llegando a causarle depresión y abatimiento.
Si alguien de nuestro entorno tiene este problema, debemos ser especialmente comprensivos y pacientes. Nuestro papel puede ser clave para convencerle de que acuda a un profesional. Una buena audición es indispensable para disfrutar de una buena calidad de vida, por ello es tan importante cuidar nuestro oído y efectuar revisiones auditivas periódicas.

El 32% de los españoles no se preocupa por su salud


El último estudio de Oi2 revela que  el 32% de los españoles no se preocupa por su salud o, si lo hace, no lo suficiente. Por el contrario, la mayoría de la población parece ser plenamente consciente de lo importante que es tener una salud de hierro, ya que el 24% de ellos dice preocuparse mucho por este aspecto, mientras que el resto (44%) dice hacerlo hace en su justa medida.

Los aspectos derivados de la alimentación, como por ejemplo el colesterol o la obesidad, son los que más preocupan a la sociedad española. Los problemas de visión (23%) y los de piel (19%) ocupan el segundo y tercer lugar, seguidos de todo lo vinculado al consumo de substancias nocivas para la salud y/o excitantes como el alcohol, café, té o tabaco, que con un 11% ocupa la cuarta posición. Por último, y aunque no menos importante, se encuentran los problemas relacionado con el oído (10%) como la pérdida auditiva, una de las dolencia crónicas más comunes que afecta a personas de todas las edades, entre otros problemas de salud (7%).

Según los españoles, los deberes a realizar son claros si lo que se pretende es mejorar la salud y el bienestar de uno mismo. En primer lugar, un 30% de los encuestados considera que no realiza ejercicio suficiente, mientras que un 22% cree que debería cuidar más su alimentación y hacerla más equilibrada. Reducir el estrés (16%) o dormir un mayor número de horas (15%) son otros de los factores que los ciudadanos consideran que tendrían que llevar a cabo para sentirse más saludables. Por último, dejar de fumar y consumir menos bebidas alcohólicas son otras de las tareas pendientes para el 11% y el 7% de los encuestados respectivamente.

Una vez más, los datos nos confirman que cuidar la salud auditiva no es una prioridad para los españoles. Sin embargo, cuidar el oído cuesta muy poco. Debemos evitar exposición a fuentes de ruido durante un periodo prologando, no abusar del uso de reproductores de música, utilizar tapones protectores y realizarse una revisión auditiva al menos una vez al año,  especialmente las personas mayores de 50 años.

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3 consejos para cuidar tu oído en verano

Con el verano llega el buen tiempo y las vacaciones y, con ello, las ganas de salir de casa y disfrutar de la oferta de ocio y festividades que los pueblos y ciudades ofrecen. Además de la contaminación acústica, que solemos sufrir más en verano, hay otros factores que pueden provocar molestias en los oídos y que vienen derivados de la humedad y el agua de las piscinas y playas. En algunos casos, estas molestias pueden llegar a originar complicaciones, tales como una otitis externa, que puede llegar a fastidiar nuestras anheladas vacaciones.
El mejor remedio es una buena prevención y para ello bastaría tomar unas sencillas precauciones:
  1. Sumergirse en el agua lentamente: al zambullirse en el agua, la presión existente es mucho más acusada que en la superficie por lo que el oído, de forma automática, activa un mecanismo para regularla. Por este motivo, se aconseja que la inmersión se haga de forma lenta y pausada, sobre todo en aguas más profundas. De lo contrario, podría producirse la entrada brusca de agua en los oídos y la consiguiente aparición de infecciones. Además, también es aconsejable el uso de tapones.
  2. Usar tapones a medida para proteger la audición y bañarse en aguas limpias: tanto si se está en la piscina o, con la llegada del buen tiempo, en la playa, es conveniente proteger adecuadamente los oídos para que no se generen tapones. El uso de protectores auditivos fabricados a medida disminuye el nivel de humedad provocado por el contacto con el agua, y por tanto, se reduce el riesgo de padecer otitis. Por otro lado, nadar o bucear en aguas que no han sido debidamente tratadas propicia la aparición de gérmenes y bacterias que ocasionarían, entre otras complicaciones, infecciones en el oído.
  3. Secar los oídos después de cada baño: tanto si se está en la ducha como tomando un baño en la playa o la piscina, es conveniente secar el oído con un paño o toallita secos.
Los tapones a medida para baño, también conocidos como "catamaranes", se fabrican en material hipoalergénico y son la mejor solución tanto para adultos como para niños. Para una mayor protección -si existen antecedentes de otitis o un drenaje en el tímpano- se recomienda utilizar los tapones a medida conjuntamente con una banda protectora de neopreno.

¿Cuidas tu salud auditiva? Descúbrelo

El pasado 25 de Abril se celebró el Día Internacional contra el Ruido, cuyo objetivo es potenciar la concienciación sobre los efectos que tiene el ruido en nuestra salud.
Según los estudios, España es el segundo país más ruidoso del mundo, el primer lugar lo ocupa Japón. En las grandes ciudades es habitual estar sometido a un excesivo nivel de ruido ambiental. Pero también hay muchas personas que, en el ejercicio de su profesión o de sus actividades de ocio, están expuestas a niveles de ruido superiores a lo recomendable. La mayoría desconocen que el ruido no sólo tiene efectos sobre el bienestar general, sino que también puede ocasionarles una pérdida auditiva irreversible.
¿Qué profesiones o actividades estarían dentro de ese grupo de riesgo? Es obvio que las personas que trabajan en sectores como la construcción, la siderurgia, o el textil. Sin embargo, pocos motoristas son conscientes de que, dentro de su casco, soportan un nivel de ruido superior a los 100 dB.  Uno o varios desplazamientos diarios en moto conllevan una acumulación de tiempo de exposición muy superior al recomendable. Lo mismo les ocurre a la mayoría de personas que trabajan en locales de ocio nocturno o en salas de conciertos. Incluso un dentista, al utilizar el instrumental que requiere el ejercicio de su profesión, está expuesto a un nivel de ruido excesivo.
El riesgo de deterioro auditivo depende del nivel de decibelios y del tiempo de exposición a los mismos. Un nivel de sonido superior a 120 dB puede ser doloroso y dañar el oído de forma grave e irreversible. Pero entre 80 y 120 dB, el ruido perjudica igualmente el oído sin que nos percatemos de ello. Por ello, es recomendable utilizar protectores auditivos siempre que el nivel de ruido supere los valores inferiores de exposición de 80 dB. Los hay en múltiples opciones y precios, lo que los hace accesibles a todos los bolsillos.

10 consejos para una buena audición

10 consejos para una buena audición

1. Evita los entornos ruidosos y usa protectores auditivos cuando sea preciso.
2. Controla el volumen del televisor y bájalo en la medida de lo posible.
3. Facilita la regulación de presión al viajar en avión: bosteza, expira aire por la nariz o masca chicle.
4. Evita las corrientes de aire.
5. No utilices bastoncillos ni elementos punzantes.
6. Evita la exposición a ruidos de fuerte intensidad.
7. En la playa o la piscina, sumérgete en el agua lentamente.
8. Usa protectores auditivos, preferentemente hechos a medida,  durante el baño.
9. Seca tus oídos después de cada baño: secar el oído externo con un paño o toallita secos.
10. Revisa tu audición al menos una vez al año.