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miércoles

Uno de cada cuatro españoles nunca chequea su salud

Las largas jornadas laborales, sumadas al estrés y ansiedad que se padece en el trabajo, las posturas forzadas, o la exposición a ruidos de fuerte intensidad conllevan problemas de salud más comunes de lo que a priori pudiera pensarse. Sin embargo, no todas las empresas ofrecen a sus empleados la posibilidad de realizar una revisión médica cada año. Oi2 ha efectuado un estudio para conocer los hábitos preventivos de los ciudadanos y  las medidas que suelen tomar las empresas en este sentido.

Así, los resultados del estudio señalan que el 25% de la población activa nunca se somete a revisiones médicas periódicas, mientras que un 24%  lo hace sólo con los especialistas que considera más importantes como el oftalmólogo, ginecólogo o dentista.  Además, cabe señalar que el 8% no tienen la oportunidad de realizarse chequeos médicos periódicos en su puesto de trabajo.

En cuanto a los problemas sufridos por los trabajadores, el dolor de espalda (39%), el estrés y la ansiedad (20%) y los dolores de cabeza (18%) son los que lideran el ranking. Con un porcentaje menor, los encuestados declaran tener problemas de visión y audición (9%) e incluso vértigos y mareos (5%). Sólo el 10% restante afirma no padecer ningún problema de salud por razones laborales.

Para tratar dichas molestias, es aconsejable acudir a un especialista y adoptar las medidas necesarias para subsanarlas, así como buscar soluciones preventivas para evitarlas. Además, en cuanto al sentido auditivo se refiere, Oi2 recomienda realizarse una revisión auditiva al menos una vez al año y utilizar protectores auditivos en el caso de exponerse a fuentes de ruido de elevada intensidad. 

Qué es un Audioprotesista

Aunque muchas personas desconocen su función, el audioprotesista es el único profesional cualificado para seleccionar y adaptar audífonos. También está cualificado para realizar las pruebas audiométricas que permiten detectar el tipo y grado de pérdida auditiva. El equivalente al audioprotesista, en el sector de la salud visual, sería el óptico.

¿Qué hace un audioprotesista?
El audioprotesista efectúa un estudio auditivo completo de cada paciente. Para ello, tendrá en cuenta tanto los aspectos auditivos y fisiológicos, como los personales, valorando las necesidades de comunicación de cada paciente, su situación laboral, su grado de destreza manual y sus expectativas auditivas.

El papel del audioprotesista es clave en la adaptación auditiva
Partiendo de la valoración completa, el audioprotesista podrá seleccionar los audífonos más adecuados, que adaptará ajustándolos a las necesidades del paciente. Hoy en día, la mayoría de audífonos se programan con un software específico -cada día más completo y sofisticado- que permite un ajuste individual. Estas aplicaciones informáticas requieren un reciclaje continuo por parte del audioprotesista, que así puede ofrecer las últimas innovaciones tecnológicas y obtener de ellas el máximo rendimiento.

Pero la labor del audioprotesista no termina una vez realizada la adaptación de los audífonos. Su labor es vital en la fase de habituación y seguimiento, que requieren aprendizaje y constancia por parte del usuario. Tanto es así, que sin los consejos y la guía del audioprotesista, muchos audífonos acabarían en la "mesilla de noche" de su propietario.

Concluida la fase de adaptación, y a través de las revisiones periódicas, el audioprotesista ayuda al usuario a mantener sus audífonos en óptimas condiciones, para garantizar su máximo rendimiento durante el mayor tiempo posible.

En definitiva, el papel del audioprotesista es crucial, no sólo por su aportación en la parte técnica. Nadie como un audioprotesista comprenderá a la persona con pérdida auditiva, ni será capaz de identificar y resolver sus dudas y necesidades.

Asumir la pérdida auditiva


Según un estudio publicado recientemente,  más de la mitad de trabajadores de una fábrica, que creían oír correctamente, descubrieron que tenían pérdida de audición.
Durante la investigación, realizada por la Universidad de Michigan con 2.691 empleados del sector de la automoción,  el 76% de los encuestados manifestaron tener una audición buena o excelente. Sin embargo, tras realizar un test auditivo, se confirmó que el 42% tenía pérdida auditiva. Los detalles del estudio –en inglés- están publicados en este enlace: http://ns.umich.edu/new/releases/20625-my-hearing-is-fine-thank-you-but-could-you-please-speak-up
Muchas personas que acuden por primera vez a un centro auditivo lo hacen acompañadas por un familiar o persona de confianza. Es habitual que las personas del entorno sean los primeros en detectar un problema que, a menudo, la persona afectada se resiste a admitir. De hecho, la primera reacción ante el descubrimiento de la pérdida auditiva suele ser el rechazo. No es agradable tener que aceptar que hemos “perdido facultades”, que ya no podemos disfrutar de una buena conversación, del cine, de un concierto o de una fiesta.
Normalmente, ese rechazo va acompañado de otras sensaciones asociadas: soledad, inseguridad, vergüenza, frustración… La persona con pérdida auditiva empieza a rehuir situaciones de escucha difíciles. Las personas allegadas, a su vez, pueden mostrarse irritadas, cansadas de repetir una y otra vez las palabras. En definitiva, se produce un círculo vicioso que puede deteriorar la calidad de vida de la persona afectada, llegando a causarle depresión y abatimiento.
Si alguien de nuestro entorno tiene este problema, debemos ser especialmente comprensivos y pacientes. Nuestro papel puede ser clave para convencerle de que acuda a un profesional. Una buena audición es indispensable para disfrutar de una buena calidad de vida, por ello es tan importante cuidar nuestro oído y efectuar revisiones auditivas periódicas.

El 32% de los españoles no se preocupa por su salud


El último estudio de Oi2 revela que  el 32% de los españoles no se preocupa por su salud o, si lo hace, no lo suficiente. Por el contrario, la mayoría de la población parece ser plenamente consciente de lo importante que es tener una salud de hierro, ya que el 24% de ellos dice preocuparse mucho por este aspecto, mientras que el resto (44%) dice hacerlo hace en su justa medida.

Los aspectos derivados de la alimentación, como por ejemplo el colesterol o la obesidad, son los que más preocupan a la sociedad española. Los problemas de visión (23%) y los de piel (19%) ocupan el segundo y tercer lugar, seguidos de todo lo vinculado al consumo de substancias nocivas para la salud y/o excitantes como el alcohol, café, té o tabaco, que con un 11% ocupa la cuarta posición. Por último, y aunque no menos importante, se encuentran los problemas relacionado con el oído (10%) como la pérdida auditiva, una de las dolencia crónicas más comunes que afecta a personas de todas las edades, entre otros problemas de salud (7%).

Según los españoles, los deberes a realizar son claros si lo que se pretende es mejorar la salud y el bienestar de uno mismo. En primer lugar, un 30% de los encuestados considera que no realiza ejercicio suficiente, mientras que un 22% cree que debería cuidar más su alimentación y hacerla más equilibrada. Reducir el estrés (16%) o dormir un mayor número de horas (15%) son otros de los factores que los ciudadanos consideran que tendrían que llevar a cabo para sentirse más saludables. Por último, dejar de fumar y consumir menos bebidas alcohólicas son otras de las tareas pendientes para el 11% y el 7% de los encuestados respectivamente.

Una vez más, los datos nos confirman que cuidar la salud auditiva no es una prioridad para los españoles. Sin embargo, cuidar el oído cuesta muy poco. Debemos evitar exposición a fuentes de ruido durante un periodo prologando, no abusar del uso de reproductores de música, utilizar tapones protectores y realizarse una revisión auditiva al menos una vez al año,  especialmente las personas mayores de 50 años.

¿En qué consiste una revisión auditiva?

Según encuestas recientes, el 25% de los españoles nunca han revisado su audición. Sin embargo, los españoles sí que revisan periódicamente su vista y efectúan chequeos de salud. Se trata pues de un dato sorprendente, ya que una revisión auditiva es una prueba muy sencilla, que no ocasiona molestia alguna, y que permite detectar a tiempo cualquier anomalía y evitar sus consecuencias posteriores.
¿En qué consiste una revisión auditiva? Normalmente, la prueba se inicia con una anamnesis que refleja el historial de cada paciente. A continuación se examinan, ya sea con un otoscopio o mediante una videotoscopia,  el canal auditivo externo y el tímpano.  Si hasta aquí todo es correcto y no se aprecia ninguna alteración –por ejemplo, una inflamación o un tapón de cerumen-  podemos dar paso a la audiometría tonal, donde se valoran tanto la vía aérea como la vía ósea. Por último, se efectúa una audiometría vocal, también llamada logoaudiometría, que tiene como objetivo determinar la capacidad de comprensión de las palabras. Estas pruebas se realizan en una cabina insonora o en una sala totalmente insonorizada, para evitar que el ruido externo las altere. Finalmente, el resultado se representa en un audiograma, donde se refleja la capacidad auditiva de cada paciente.
La prebiacusia, o pérdida auditiva gradual asociada a la edad, es la disfunción más frecuente y se traduce en un audiograma “en cascada” que refleja una caída en agudos. La pérdida de audición conductiva, menos frecuente y causada normalmente por una lesión del oído externo, se traduce en cambio en un audiograma plano.  En este video podréis ver cómo se hace una audiometría y cómo se visualizan los resultados en un audiograma.

viernes

1 de cada 4 españoles nunca ha revisado su audición

¿Quién no se ha preguntado alguna vez cuál sería el sentido que, de no tenerlo, cambiaría la vida cotidiana y las relaciones sociales con el entorno? Gran parte de la comprensión con el entorno social, se obtiene por medio de la audición, el órgano de comunicación por excelencia. El último estudio Oi2 nos confirma que los sentidos más importantes para los españoles son la vista, con un 68%, y el oído, con el 23%.

Por lo tanto, tras la vista y el oído, los sentidos más importantes para el día a día de los españoles son, por este orden, el gusto, el tacto y el olfato. Así pues, un dato que se extrae del estudio Oi2 es que a pesar de que en España el 8% de los españoles sufre pérdida auditiva, 1 de cada 4 españoles nunca ha acudido a un especialista para revisar su audición, mientras que 4 de cada 5 revisa su vista al menos una vez al año.

Por ello, es necesario preguntarse si, a raíz de las conclusiones del estudio Oi2, el oído es el segundo sentido más importante para los españoles, ¿por qué no se realizan revisiones auditivas al igual que con la vista? Según el mismo estudio, los motivos que frenan a los españoles a la hora de acudir a un especialista son, según un 38%, el no reconocer la pérdida auditiva, la desconfianza al pensar que la pérdida auditiva no se puede solucionar correctamente (9%), el rechazo a tener que usar audífonos  (6%), el miedo a parecer mayor en el caso que fuera preciso el uso de audífonos (4%) o la vergüenza a lo que pudiera opinar el entorno más cercano (2%), entre otros (41%).
Cuanto antes se detecta un problema auditivo más sencillo es solucionarlo, por ello es necesario revisar el oído periódicamente. Según los españoles, los principales efectos de la pérdida auditiva son, con un 18%, los problemas de comunicación, la inseguridad (12%), el cansancio y los dolores de cabeza (12%), la falta de concentración (10%), el estrés (9%), la depresión (9%) o la ansiedad (8%), entre otros (22%).

En España, más de 3 millones de personas tienen algún grado de pérdida auditiva, y más de la mitad lo desconoce. En este sentido, cabe señalar que la pérdida auditiva es el resultado de un proceso natural, conocido como presbiacusia, mediante el cual las personas empiezan a notar cierta dificultad al oír determinados sonidos, sobre todo los más agudos al inicio. Dado que se trata de un proceso gradual, al igual que se pierde la agudeza visual con el paso del tiempo, las personas que tienen presbiacusia no suelen percatarse del problema y acostumbran a ser sus familiares o amigos los primeros en detectarlo. Si tenemos algún caso en nuestro entorno, debemos animarle a realizar una revisión auditiva, algo que debería ser tan "normal" como hacerse un chequeo de salud general, o revisar periódicamente nuestra vista.